Los meteorólogos están monitoreando el comportamiento del océano Pacífico debido a su potencial para modificar patrones climáticos, incluyendo olas de calor más largas, lluvias intensas y eventos meteorológicos extremos. El océano Pacífico presenta indicadores de cambio climático global.
Un posible Súper El Niño podría provocar olas de calor más prolongadas y fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones, afectando actividades agrícolas, áreas urbanas e indicadores económicos. La llegada de un evento El Niño, confirmado por centros climáticos internacionales y considerado inminente por Mauricio Saldivar (Meteored), implica riesgos como precipitaciones excesivas en zonas agrícolas, crecidas fluviales e incremento en la frecuencia e intensidad de olas de calor. Esta situación se suma a una tendencia global de temperaturas récord, incrementando el impacto esperado tanto en Argentina como en otras partes del mundo.
El fenómeno El Niño es una alteración de la circulación atmosférica y oceánica en el Pacífico tropical, caracterizada por el debilitamiento de los vientos alisios y el desplazamiento de agua cálida hacia la costa americana. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) indica que este proceso modifica la distribución de lluvias y temperaturas a escala planetaria, afectando América, Asia y Europa.
Aunque algunos medios mencionan un “Súper El Niño”, Saldivar señala que los datos actuales no confirman esa categoría con certeza. La NOAA estima una probabilidad del 61% para la ocurrencia de El Niño y del 25% para que sea fuerte a muy fuerte. Paul Roundy, profesor de ciencias atmosféricas en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, afirmó que “existe un potencial real para que se produzca el fenómeno de El Niño más intenso en 140 años”. Los modelos actuales sugieren un evento de intensidad moderada a fuerte, sin alcanzar aún los niveles de episodios históricos como los de 1997-98 o 2015-16. Se espera hasta junio para obtener estimaciones más sólidas tras superar la barrera de predictibilidad.
**Efectos esperados:**
La intensificación de El Niño aumenta la energía atmosférica, lo que se traduce en fenómenos meteorológicos más severos y duraderos. Saldivar prevé una señal húmeda en el noreste argentino a partir de la primavera de 2026, con anomalías de precipitación superiores a 100 mm en Misiones. Para el verano 2026-2027, se proyectan excesos de lluvia de 60 mm o más en Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el noroeste bonaerense.
Para el sector agropecuario, este escenario presenta potencial alivio en áreas con déficit hídrico, pero también riesgo de inundaciones en zonas pampeanas ya saturadas, replicando patrones observados en 1982-83 y 2015-16 que generaron pérdidas económicas significativas. La ganadería en el delta del Paraná requiere precaución ante posibles enfermedades, lesiones podales y dificultades logísticas si las crecidas no se gestionan a tiempo.
Las ciudades ribereñas son afectadas por el aumento del caudal de ríos como el Paraná, el Uruguay y sus afluentes, intensificando el impacto urbano cuando la crecida coincide con el pico estacional. Los expertos sugieren revisar o adquirir bombas de drenaje para mitigar riesgos e implementar sistemas de alerta temprana.
**Impacto global:**
El contexto mundial se ve agravado por los registros de temperatura recientes; los últimos 11 años fueron los más cálidos registrados, y 2025 fue uno de los años más cálidos a pesar de la influencia de La Niña. El calentamiento base eleva el impacto potencial: un El Niño moderado actual puede tener mayor efecto que un evento fuerte anterior.
El fenómeno altera la circulación global e impacta en Europa, donde se pronostican veranos más calurosos y alternancia entre sequías y lluvias extremas. Según Copérnico (servicio europeo sobre cambio climático), marzo de 2026 fue el cuarto mes más cálido a nivel global, con una temperatura 1,48 °C por encima de los niveles preindustriales y la menor extensión registrada del hielo marino ártico para ese mes.
En Argentina, dado que la agroindustria es fuente principal de divisas (cerealero y oleaginoso), las variaciones en lluvias y temperaturas afectan directamente la economía, precios alimentarios y tipo de cambio. Saldivar considera que la preparación e inversión en meteorología son esenciales para anticipar y mitigar los efectos de estos fenómenos extremos en Argentina.
Subsecretaría de APS: operativo médico asistencial en parajes Ifrán y Cocalito
resumen: Los meteorólogos han advertido sobre el potencial impacto del fenómeno El Niño, que podría generar olas de calor e inundaciones, sumado a la tendencia global de temperaturas récord. Se esperan efectos específicos en Argentina, incluyendo riesgos para la agricultura y las ciudades ribereñas.

