Estudios indican que la presencia de microplásticos en agua dulce representa un riesgo para la cadena alimentaria mundial. La contaminación afecta a especies de agua dulce en diversas regiones, incluyendo peces, moluscos y pequeños crustáceos. El problema se concentra más en zonas cercanas a centros urbanos y áreas agrícolas debido al mayor ingreso de residuos plásticos a ríos y lagos. Las investigaciones señalan que los microplásticos pueden causar lesiones físicas, inflamación y alteraciones metabólicas en la fauna acuática. Además, se reporta que estas partículas pueden transportar sustancias químicas peligrosas. Investigaciones publicadas en Frontiers indican que el impacto negativo varía según el tamaño, la forma y la composición de los microplásticos.
Los daños físicos observados en peces y moluscos incluyen abrasiones y obstrucciones digestivas; las partículas más pequeñas se acumulan en órganos internos, lo cual puede reducir la capacidad de crecimiento y reproducción. Los estudios también señalan que los microplásticos pueden transportar metales pesados y pesticidas, incrementando riesgos ambientales. La exposición continua a estos contaminantes ha sido vinculada con estrés oxidativo y alteraciones metabólicas, según ensayos de laboratorio.
El incremento de residuos plásticos en zonas urbanas y agrícolas genera preocupación por los efectos negativos en organismos acuáticos y en la salud humana. Se menciona que más de 280 millones de personas dependen de la pesca de agua dulce para su subsistencia. La transferencia de contaminantes a través de la cadena alimentaria es identificada como un desafío para la salud pública.
Se proponen políticas públicas integrales para reducir la producción y el consumo de plásticos de un solo uso, así como mejorar la gestión de residuos. También se recomienda implementar protocolos estandarizados para medir los microplásticos y fomentar la educación ambiental. La investigación en esta área se enfoca en prevenir la acumulación continua de estos contaminantes en el ambiente.
Resumen: Estudios indican que los microplásticos en agua dulce afectan a especies acuáticas mediante daños físicos, alteración metabólica y transporte de sustancias químicas peligrosas. Se requiere implementar políticas de gestión de residuos y educación ambiental para mitigar este riesgo para la biodiversidad y la salud humana.

